El insomnio se caracteriza por la incapacidad de obtener una cantidad suficiente de sueño para sentirse descansado. Se caracteriza por tener problemas para quedarse dormido profundamente o por despertar antes de lo deseado. El insomnio se trata de no dormir, tener un sueño ligero o no reparador. Como resultado de esto hay las personas tendrán falta de atención, irritabilidad y falta de energía.

Afortunadamente, existen opciones de tratamiento efectivas para el insomnio, que van desde el uso temporal de pastillas para dormir hasta la terapia cognitiva conductual.

Los síntomas

Con el insomnio, las dificultades para dormir ocurren al menos tres noches por semana durante más de tres meses.

El insomnio afecta negativamente el funcionamiento diurno, lo que lleva a uno o más de los siguientes síntomas:

Fatiga o somnolencia diurna

Malestar generalizado

Poca atención o concentración

Desempeño deteriorado de las actividades comunes o de trabajo

Reducción de energía o motivación.

Problemas de comportamiento (es decir, hiperactividad, impulsividad, agresión)

Dolor de cabeza, malestar estomacal y dolores crónicos.

Además de los síntomas diurnos anteriores, los trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad o la depresión, se asocian comúnmente con el insomnio. La depresión puede estar asociada con los despertares matutinos y la dificultad para volver a dormir.

El insomnio puede afectar los niveles de serotonina y la función del lóbulo frontal del cerebro. El lóbulo frontal es responsable de varias funciones ejecutivas, que son clave para tomar decisiones racionales e interacciones sociales apropiadas. El deterioro puede ser tan importante que la capacidad de suprimir los pensamientos suicidas, o incluso el impulso absoluto de suicidarse, puede perderse.

Si has tachado más de 3 síntomas, seguro estás padeciendo de insomnio y debes de acudir con un especialista como lo es: Dr. Raúl Rangel Saucedo.